lunes, 20 de julio de 2015

Sed procrastinus ad infinitum est.



Sin salirse por tangentes
cual potencias explosivas,
entre planos inexistentes
o soluciones alternativas.

Que un número no tenga final
es como hablar de parejas
no lo juzgues por irracional,
hay unas muy disparejas.

De reparticiones desiguales
no sabemos: mira de lejos.
Relaciones disfuncionales
cual conjunto de complejos.

Sólo son raíces superficiales,
¿O triángulos amorosos?
Historias sin puntos finales,
¿Miles de círculos viciosos?

¡De mentes cuadradas
para frecuencias relativas!
¡Con regiones desconocidas
y respuestas optativas!

¡O es militar su orden
o sus curvaturas peligrosas,
un llano hoy todos recorren
con realidades fantasiosas!

Muchos oscuros cuartos,
no encuentran más su razón.
Para alterados productos,
malos tercios sin ilusión.

Primos que no se alinean,
cuando con “X” despejes
y pares que no se llevan,
aunque límites aconsejes.

Un juego resulta la vida,
un juego es diversión.
Cuando ganas hay salida,
sino sólo es división.

FALA
2015

martes, 12 de mayo de 2015

Vientos de Noviembre



Sentimientos de un ayer
agonía de los instantes
entre ecos y escaparates
los momentos de placer
y la ilusión por delante.

canto nostálgico a la madre Tierra
Vuela alto, sin prisa, ni pena
vuela sin cadenas, vuela en libertad
vuela siempre, con la frente en alto.
Vuela sin cesar.

No es un transitar vacío,
no hay conducción
es proceso, es pasión
es construcción

La reflexión existe
cuando hay motivación.

Educar es compartir
Educar es informar
Educar es el amar,
es soñar y es vivir.

¿Existe acaso una labor más noble?

Entrega y pasión desinteresadas
estandartes y banderas, alegorías de patria.
Nunca es tarde para ser felices
cuando existe convicción
se superan los deslices.

FALA
2015

miércoles, 1 de octubre de 2014

El abrazo de Viviana.


Sus ojos se apagaron, pero su sonrisa sobrevivió al recuerdo,
una sociedad la juzgó, sin estar conscientes de su historia.
Acto tan vil como lo que se le imputaba... tiraron todas las piedras.
Pues sí, la gente sólo escucha lo que quiere escuchar,
nada se comprende cuando de causas y razones se trata...

Más de tres décadas sombrías empañan tu partida
los recuerdos de la niña y el calor de una familia,
son las ráfagas de fuego, se ven en tu mirada
entre superflua opinión y sociedad desinformada.

Ideales de justicia, libertad y grandeza
los sueños se extravían entre tanta tristeza,
la protesta es sueño y nos está prohibida
¿Buscaste igualdad o una mejor vida?

Campos de ideas, abonadas en desierto
mas tus sueños gritaron con desconcierto
experiencias de antaño, entre pena y gloria
última estancia, lúgubre, fría y crematoria. 

Es tu abrazo el que cuenta la historia 
en el corazón vivirá tu canto y tu victoria
entre palabras, versos y ecos distantes
cual esa luz lejana de estrellas brillantes.

Catorce estallidos fatales apagaron tu respiro,
los latidos de tu pecho, entre el último suspiro.
Viviana, sólo muere aquel que es olvidado,
silenciaron la voz, pero tu grito es recordado.


FALA
2014

domingo, 31 de agosto de 2014

Amiga.


Niña tierna, ojos bellos, sonrisa de azucena.

Sueña entre bosques encantados, entre lugares sin frontera.

Sueña sin que nada te detenga, niña sueña, por siempre, sólo sueña.

Sueña e imprime el color a tus ideas y la pasión a tus ilusiones.

Que nada te haga llorar. Ni la lluvia, ni el sol. La fatiga o la desazón.

No permitas que las lágrimas te impidan ver tu belleza.

Eres grande, niña, eres eterna, eres como quieres ser y así serás estrella.

Sonríe siempre, saca tus fuerzas, por nada ocultes tu belleza.

Disfruta las sorpresas, no hay errores, ni penas, sólo son experiencias.

No renuncies a tus metas, ve por ellas niña, anda, ve por ellas.

Vive con pasión y determinación, vive todos los días sin temor.

Enamórate de la vida, no dejes cabos sin atar.

Enamórate si es necesario, tu dolor he de tomar,

No renuncies a ilusiones, a sonreír, ni a triunfar.

La felicidad no es un destino, es el camino que sigues, a donde llegarás.

Entre ojitos bellos de esperanza, no renuncies, sigue, la victoria alcanzarás.

Si un día entre fatiga, te sientes desmoronar, no caigas niña hermosa.

Nunca es tarde, para reorganizar, empezar, levantarte y recomenzar. 

No seas ideal, sé tú misma siempre. Eres valiosa, irrepetible y única.


FALA
2014

viernes, 22 de agosto de 2014

Socollones y lecciones.


Historia de una noche, sueños de grandeza, ciclos se completan... vienen y van. No te aísles, las bestias feroces sólo reinan en el desierto. Luego de todo, siempre brilla el Sol. Nadie sabe lo que tiene hasta que lo ve perdido.No le preguntes a la noche, aprovecha la luz de las estrellas y continúa por el camino, no te detengas.

La mujer es arte: hermana, madre, abuela.
Creativa por naturaleza, fuente de inagotable amor.
En su interior residen la esperanza y la vida

¡Libertad, condena eterna!

En el silencio nocturno, hasta la lágrima que recorre y cae sigilosa por la mejilla puede despertar al Universo. Por mala que sea una idea, siempre habrá alguien dispuesto a defenderla. Ni tiempo, ni los nuevos beneficios hacen olvidar las antiguas injurias. No soy hombre, pasión o esperanza. Si acaso hijo del influjo lunar.Entre sueños que fueron de casa, realidades que nunca vendrán.Son las voces guerreras y mitos, los cerezos que buscan solaz.

Farolito enciende tu luz, sé la estrella del camino y de las letras cansadas, conviértete en su destino. Farol que las noches alumbras, testigo del eterno transitar. Entre firmes pasos y caminos conocidos, por los que ya nunca se ha de andar.El que a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija. Es difícil que la gente razone, adopte una posición y vaya al grano con su discurso, no hay justificaciones sino subjetividad.

La mayoría de problemas se resuelven.

FALA
Agosto, 2014

martes, 12 de agosto de 2014

Vendo versos sin usar.


Para el amante sin brillo 
-o tal vez un poco cohibido-
para el que quiera un estilo
vendo versos renovados
de esos que nunca se han usado:
pase usted, joven, elija su verso favorito
para el amante atareado
o para un poeta frustrado:

Entre historias la más hermosa,
en mi corazón palpitante.
De mi vida, niña preciosa:
bello Sol, siempre radiante.

Relato antiguo hoy se evoca, 
entre instantes congelados, 
la ilusión será tu boca,
de los besos anhelados.
Eres: alma, vida y fantasía;
nunca lo pude negar.
Amaranto, oasis y alegría
siempre te voy a cuidar.

Niña linda de tardes y días,
despertar de mil pasiones.
En una inmensa travesía:
luz de todas mis noches.
Esplendor, eterna melodía
de renovadas ilusiones
eres luz, bella, eres poesía
entre tiernas emociones.
Quiero tu calor sentir
entre obsidiana y ocarina,
siempre contigo vivir
dulce esencia divina.

Mantén tu admirable sonrisa,
Regálame hoy un puchero,
para construir la historia,
para decirte te quiero.

Dueña de mi corazón,
eres mi único amor.
La más delicada tentación,
a cada día le das color.
Bella siempre brillante.
dulce todo es tu ser.
Aunque sonara distante
nunca dejé de querer.

Los momentos llegarán
cuando perfumen alcatraces,
entre instantes que vendrán
como recuerdos fugaces.


FALA
2014, Agosto

martes, 5 de agosto de 2014

Perspectivas


Adoro la Luna de día
bella sonrisa en tu boca,
cual encendida alegría
en caricia desemboca.

Una imagen y nostalgia
presentimiento de antaño,
en proyectos ya sin salida
recuento de todo el daño.

El caballero se retira
el corazón sin sentimiento:
penas ahogadas en ira,
soledad y en pensamiento.

Esta tierra es poco firme,
para vivir o para morir;
hoy ya no bastará con irme
el amor siempre puede herir.

De la lejana aventura
resta sólo la oscuridad,
entre pasión y locura,
el deseo de celeridad.

Ideal fugaz sin opacar,
aunque el viaje es un sueño,
es renovable el transitar,
cual triste poema sin dueño.

Cuando noble es la mirada
todo es posible alcanzar,
para la noche estrellada
la agonía al despertar.

Tener sed para aprender
como alcanzar los laureles
y poder el fuego encender,
entre los mil goces y mieles.

FALA
Agosto, 2014

lunes, 28 de julio de 2014

Estrellas lejanas.


Dicen que el mejor homenaje que podemos rendir a los que ya no están es seguir viviendo. 

Me gusta ser optimista y creer que con cada lucha y con cada esfuerzo se alcanza un mejor mañana. Empezar a escribir una historia supone siempre un desafío, los comienzos generan cierta incertidumbre, pero siento que a la larga eso que experimentamos es algo positivo, en cierto modo es una prueba del que estamos vivos.

Inicio el cambio con la convicción del reto, responsabilidad de alquimistas y de quienes nos enseñaron el antiguo arte. La soledad es sólo para las estrellas, la carne se consume sin poder brillar. Todas las heridas sanan, las cicatrices son medallas, como recuerdos que hablan a través del tiempo y a veces sólo callan. Juzgamos las acciones humanas según el placer o la pena que nos causan.

En la naturaleza de los amantes está el buscar la satisfacción de lo amado. La nostalgia permite redimensionar el verdadero sentido de una época. La búsqueda del lenguaje universal reside en continuar. Epitalamio y Duelo de la Patria, concluyen en epitafio del alma.

Cuando una viejita sonriente te diga adiós en la calle no la desprecies ni te extrañes, puede ser que a su modo se esté despidiendo del mundo. También podría ser la Catrina, concediéndote la aparente ventaja del tiempo...Un suspiro mientras recuperas la confianza y crees que vives.

Podemos cantar crueles y despiadadas verdades, destruir los sentidos con la realidad o placenteramente vivir entre el ensueño de la mentira. La esperanza vendrá en la mañana, para los que pernoctan entre lágrimas y tristezas. Cada quien sigue su luz y se abraza a los sueños que desea. Criticar sueños sería como sugerir opiniones.La carne sólo se consume con el paso del tiempo en medio de la noche, los sentimientos se pervierten entonces, sin poder volar.

En noches de insomnio como esta se podrían contar historias de juglares y trovadores, de amores imposibles y de desilusiones amorosas. Para tener una ilusión, o siquiera para aferrarse a la esperanza como el andante a su estrella y en noches como esta, como el borracho a su botella. De hecho se pueden contar todas las historias en una sola, sin cambiar el sentido, sin mencionar nombres, ni lugares y sin perder la esencia. ¿Cuál es la virtud del trovador sino cortejar a la mujer casada? Sí, a la mujer casada, sin pena y ajena. Noble trovador que reconstruye su historia y vive de las hazañas lejanas ya. Noble trovador, ¿a dónde estás y a dónde vas?

Si el poeta es mentiroso que lo manden a encerrar. Cuando el ideal se ha ido, no vale la pena luchar. ¿Qué son pues, las horas sin su amada? ¿Cuándo terminarán esas noches de insomnio, ira y dolor? Si acaso nada. Será el canto de la alondra, el que avise a la amada. De la agonía y de su muerte. En el autoexilio distante y el olvido constante. No son pasos que se alejan, es el eco desde adentro, el que llora a media noche y el que susurra: “aún te quiero”. No serán noticias felices, el canto será cual fado en honor. Triste Duelo de la Patria, del que muere en desamor. Vivan antes de que sea tarde y amen, sólo amen. No renuncien a sus sueños, como el trovador distante, aquel que buscó lo ajeno.

FALA
Julio, 2014

lunes, 26 de mayo de 2014

Recuerdos de brisa y lluvia - Primavera.


Recuentos de brisa y lluvia.

Lo que sólo viene, sólo se va...cual extranjero en su propia patria, se va el viajero de la tierra donde décadas atrás nació. Tierra buena, buena gente, claro cielo y agua clara. Terruño primero que al nacer observaste. ¿Cuántas veces será esta tierra testiga de la partida?

Insensatas son las réplicas o las recriminaciones, cuando del afán y del autoconocimiento se trata, cuando ya se ha cruzado el Rubicón.

No es un adiós, es un hasta la próxima. Quién no ha peregrinado por el mundo, realmente no ha recorrido el sendero de la victoria personal y la derrota de sus propios miedos y temores.

No soy de aquí, ni soy de allá, quizás realmente nunca haya partido y la experiencia sea sólo una forma para encontrarse.

Primavera

Como un jardín de flores amarillas...
Pequeñas o muy grandes:
Girasoles de cambio y esperanza.

Primavera… recuerdos de infancia.

Se confunde con una sonrisa,
es un renacer a través del tiempo,
o una travesía por la montaña.

Primavera… ciclos de añoranza.

Continuidad del círculo infinito,
transición inevitable del frío invernal
al sol apasionado e intenso...
ese que encanta.

Esencia, esa que despierta al alba,
olores de seducción, incienso,
brisa, encanto y lavanda.
Primavera: el amor sin palabras.

El agua fluye por los frescos torrentes,
la piedra permanece como los recuerdos,
el árbol refresca nuestras tardes de juego
en espera del añorado ocaso y del mañana.

¿Llegarán la luna y la esperanza de un nuevo día?
Sí, esas que nunca se cansan…

Música solitaria de la montaña,
primavera: compartir, esperar y soñar.

Primavera, renacer entre miradas.

FALA
2014

lunes, 4 de marzo de 2013

Pienso en ti, mi niña…






Dormir es morir,
soñar, volver a creer.
El tiempo pasa sin reír,
no dejamos de crecer.

El sereno del olvido,
en ajena oscuridad;
como laberinto e hilo,
para la posteridad.

Sólo el verso quedará
cuando la pluma pernocte;
taciturna alba lo descubrirá:
pienso en ti día y noche.

Eres diosa y eres ángel…
¡Vivo y muero cada día,
ausente de tu vergel!
¡Macabro destino e ironía!

Triste, lejos y aislado
entre voces sonará
este sentir desolado
con asombro brillará.

Noble fado llevaré
tratando conquistarte,
hasta tu ventana iré
para poderte amarte.

¡A tus pies suplicante,
sincero y de corazón
me postro, niña radiante
ocultarlo sería sinrazón!

¡Mil años para descubrirte!
¡Mil para contemplarte!
¡Mil más para seducirte!
¡Y el infinito para amarte!

¿No es la lluvia distante,
como lágrimas del cielo?
¡Acarician los instantes,
mientras digo te quiero!


FALA

2013, En ninguna parte.

jueves, 28 de febrero de 2013

Monólogo a la amada muerte


Deja que el viento acaricie tu mejilla,
permita el abrazo del olvido
el perdón de todas
nuestras omisiones y
agonías furtivas...

A la amada muerta y mancillada…

Letargo eterno, ideal siempre anhelado.

¿Recompensas y metas?... ¡Todo eso de qué vale hoy!

Agónico suspiro ya nunca más proferido,
silencio rapaz el que lentamente entró por la ventana
hasta funestamente apagar el fuego de tus labios.

Desesperación de saberte inerte, fría e indiferente,
hermosa: para siempre de esta tierra mutilada,
hermosos: tus provocantes senos hoy mudos y helados
los que recorro de forma inesperada,
para grabar en mi interior el calor antes tan intenso.

Adiós a tu silueta, hermosas caderas y perfecto monte.
Adiós por siempre a tu fragancia, a tus maneras…
Y a tu sonrisa, la que me alegraba las mañanas sin decir una palabra

Adiós…Por siempre y sin embargo:

Al penetrar hoy en tus recuerdos revivo el último instante,
mientras las ganas se entibian en la cálida entrada a la gloria
y la última golondrina eleva sus alas en el horizonte.

Irreparable es ya tu pérdida, extraviadas ya las miradas,
aunque ardiente sea el ímpetu lloro, al constatar la infecunda cúpula
y tu partida de este mundo.

Desesperado entonces pues la muerte me ha llevado en vida junto a ti.

Déjame penetrar en el interior de tu alma:
sin respuestas, sin agravios,
sin más, sin un mañana.

Déjame que te bese lentamente,
mientras acaricio tu pecho y tus curvas.
Que las níveas puertas sean ganas y unidos por última vez:
Amada lejana, déjame que tu cuerpo recorra
y se pierda sudoroso con el estrépito de mis ganas.

Por última vez amada hoy lejana…

Recorreré tu cuerpo, impregnaré con tu aroma mi memoria.

Robaré tu mirada y congelaré los recuerdos.

De esa forma tuya, tan silenciosa y quieta:
ámame también en silencio,
ámame desde la lejanía,
ámame sin decir nada y...

¡Sean entonces testigos, los dioses complacientes!

Ya no espero una caricia,
ya no espero un adiós,
una palabra, no más nada.

Al recorrer tu cuerpo desnudo y revivir tus orgasmos.

Tocar el más allá de tu recuerdo,
alcanzar eso que llaman alma.

Déjame recorrerte esta noche y hasta que llegue el alba,
pues moriré contigo, en tu agonía, tu ausencia y tu silencio...

Nunca más saborearé tus ardientes besos
Nunca más escucharé tus risas
Nunca más las pasiones...

Porque en esta helada noche,
de tu esencia sólo resta el cuerpo,
de mi ser sólo un infinito dolor y no más nada.

FALA
San José, Costa Rica 2012

domingo, 24 de febrero de 2013

La ninfa verde... O la historia de una pasión sin límites.






Llegó sin decir nada, justo en medio de la noche y él la escuchó como a todos esos seres de fantasía que le brindaban visita durante las madrugadas desde hacía muchos años. 

Ella vino desde el país de sus sueños y apareció, así, de pronto, solitaria y callada  en su mundo real, tal vez a velar durante su travesía nocturna; o bien, consciente que está vez lo encontraría en una temporada perpetuada de insomnio y sería el momento adecuado para hacerlo. 

Llegó con todo y ese majestuoso aroma de amaranto, nuez y lavanda que se apoderaba noche a noche de esa: su enorme, fría y desolada habitación. 

Llegó triste, melancólica, sola, silenciosa como siempre lo había hecho sin que él lo supiera... y corrió el riesgo por primera vez de rozar suavemente las tibias falanges que se asomaban entre el pliegue de las cobijas, ahí estaba ella. 

Llegó espléndidamente bella y radiante en su ronda nocturna, tan fiel como siempre, en la visita acostumbrada a un ser aparentemente insensible y maltratado por los años.

Ella no supuso que él sujetaría su cálida y delicada mano de ninfa y la sostendría contra aquel pecho mortal y por ende tembló al instante: la sacudida fue tal, que el temblor se extendió por todo su cuerpo, al tiempo que dio un revoloteo fugaz con sus alas, como el de un pichón que intenta liberarse tontamente al haber caído en una trampa; el movimiento instintivo de las alas iluminó aquella habitación con una lluvia de luz en forma de graciosas chispas resplandecientes: "no temas" -le dijo él, suavemente al oído- "¿siempre has estado visitándome, verdad?"; ella no podía hablar como los humanos, pero asintió con la cabeza al instante. 

Él la abrazó tiernamente y la sentó en sus regazos para asegurarse que no escaparía, al menos no sin observarla detenidamente e impregnar su memoria de ese dulce aroma. 

Ella dejó de temblar al sentirse en sus brazos, en un instante, aquellos brazos le brindaron seguridad y por primera vez ambos fueron cómplices de la larga noche, la eterna compañera y verduga de las mentes solitarias; como sea, ahora la vida tenía sentido para ellos dos.

La atrajo despacio hacia él. Ella, ya más calmada, reclinó lentamente su cabeza contra aquel pecho erguido hasta recostarse por completo a su lado; él la soltó para ver si decidía escapar, pero no, más bien ella respondió de seguido deslizando suavemente sus brazos alrededor de su cuello y cerró los ojos con una complaciente sonrisa... al poco tiempo ella quedó dormida junto a él. 

"¿Pobre, debes estar fatigada?" -balbuceó entre dientes él, intentado no despertarla-... "me encanta la idea de tenerla junto a mí, es tan perfecta" -pensó-...En efecto, mágica y bella, así era ella. Él se preguntaba asimismo ¿Cuántas veces ella habría intentado comunicarse con él?, ¿Cuántas veces antes habría rozado su mano mientras él cuasi inerte dormía?, ¿Cuántos kilómetros había viajado para llegar a su habitación cada noche?, ¿Cómo haría para conservar ese aroma de infancia para siempre? Eran demasiadas interrogantes en esa cabeza, pero él sólo quería vivir al máximo ese instante, no sabía cuanto tiempo duraría, pero el hecho era vivirlo a plenitud.

Quedaron en esa posición largo rato, él recorría con sus dedos aquellas alas de nácar y finas plumas. Todo era perfecto, ella era perfecta, una diosa caída del cielo; pero él no era perfecto, un sentimiento animal de pasión, deseo y ansiedad por aprisionarla se despertaba en él; no deseaba transgredir la confianza y afecto mostrado por su ninfa; no, era muy pronto, pero era suya, su ninfa... 

Hubiera dado todo por ser inmortal como ella y consagrar el resto de sus días junto a ese ser que en un instante hizo rebosar su humano corazón. Reconocía ese aroma, era el aroma de todas las noches, lo había sentido por primera vez cuando era un niño y la sensación olfativa de felicidad era resguardada sigilosamente en su corazón desde entonces. La quería para él, eso estaba claro y nada lo atormentaría más que el hecho de no poder amarla eternamente.

Ella dormía plácidamente y los dedos de él recorrieron suavemente el contorno de aquellos labios carnosos y que irradiaban pasión. ¡Pobre, el cuerpo de la ninfa ardía en fiebre!, se dio cuenta al instante en que se aproximó para besarla, no había hecho contacto cuando sintió el exceso de calor irradiando del cuerpo de la ninfa. 

Tal vez estaba enferma... ¿Podría una ninfa enfermarse? Él no era médico y mucho menos sabía lo más mínimo sobre ninfas; ¡él era especialista en lenguas y literatura contemporánea, no el médico de cabecera! Tampoco sabía mucho sobre ninfas, con costos, siendo muy pequeño, había escuchado algunas historias sobre hadas y ninfas que le contaba su tío.

Justamente fue para esa época cuando comenzó a recibir la visita de todos estos seres mágicos por las noches; el los sentía a todos sin saber explicar lo que ocurría a su alrededor a los adultos que todo lo complican con sus racionalismos, con el tiempo todos estos seres fueron desapareciendo y su recuerdo también… Si la misma ninfa que ahora él protegía  había sido su compañera de juegos durante la infancia. Él había hablado de esto antes. Valga decir, se trataba de la existencia de seres que su psicólogo insistía en describir obstinadamente con un falso sentido racionalista como alucinaciones, recreaciones fantasiosas y tendencia a la paranoia la cual fue medicada “oportunamente”. 

Él ya había determinado no volver nunca más a una consulta con ese infeliz, dudar de su palabra, ¡era demasiado!... 

"No es tan fácil, ¿qué hacer?" -se cuestionó- si efectivamente, su querida ninfa estaba enferma no podría llamar al doctor Treviño y decirle: "doctor, disculpe que lo llame en la madrugada pero es una emergencia, sé que no me va a creer pero fíjese que la ninfa que me visita desde niño y está muy enferma... Pero por favor no le diga a su colega, el psicoanalista, porque le va a decir que yo estoy loco". 

El caso era una situación complicada, definitivamente esas palabras le restarían credibilidad, hasta ahora todos lo consideraban como una persona con una agudeza excepcional, un sentido crítico sin comparación y  sobretodo un sano juicio. Sería un peligro inminente que alguien más conociera sobre la existencia de su bella amiga, la cual en ese momento se sacudía en su lecho como si tuviera pesadillas y convulsiones.

Ella ardía en fiebre y él ardía en pasión, desesperación e impotencia; él le ofreció agua y ella empapó sus labios con la misma, pero no la bebió. Ahí, recostada en su cama ella tomó la mano que un instante antes le había ofrecido el vaso. Ella lo atrajo hacia su cuerpo ardiente; tal vez eso quería, simplemente que estuvieran juntos; recostada junto a aquel pecho inspirador de confianza y de resguardo; ella jugueteaba con una cadena que colgaba del cuello del mortal; había sido un regalo de su madre, se la había dado al despedirlo del aeropuerto hacía ya más de seis años. Ese objeto le causaba una tal admiración a la ninfa que él al darse cuenta hizo un movimiento suave para desprenderlo de su cuello y se lo puso a ella como muestra de gratitud.

Ella estaba feliz, pero a él le preocupaba el hecho que estuviera enferma… Esa fiebre no era un asunto normal en una ninfa, de eso estaba seguro. ¿Era normal desvelarse por una fiebre de ninfa?

"¿Qué haré yo si ella desaparece?" -se cuestionó en silencio-, había sido su única acompañante durante todos estos años, ella lo había observado durante las largas horas de estudio, había velado sus sueños y sus desvelos, ella estaba siempre ahí y él lo sabía cuando percibía ese aroma: una fruta exótica, dulce, exquisita y suave. 

Sus horas de libros, escritura y apuntes ya jamás serían las mismas si no era junto a ella; quería que se quedara ahí con él para siempre; con él para siempre, ese era su sueño... buscarían algún confín alejado del mundo, un lugar silencioso e ideal para amarla. Sí, eso haría pues ella era lo que había soñado desde niño, escapar junto a ella -pensó para sí-.

La tierna ninfa posó sus cálidos labios sobre los de ese niño, convertido en hombre y al que un día había seguido hace muchos años, ella se había enamorado de él, desde que era pequeño supo que su aura no era ordinaria... Por primera vez en su vida él cerró los ojos al dar un beso: la amaba, ambos deseaban que ese momento fuera eterno, querían que durara para siempre, él la amaba con todas sus fuerzas, ella correspondía y ambos estaban seguros de su deseo por el otro, el amor es bueno cuando es sincero.

Y el beso duró largo tiempo, tal vez horas, tal vez minutos…o sólo segundos… Pero ella iba perdiendo fuerzas y se desvanecía por intervalos al rozar sus labios con los de él, por momentos perdía sus fuerzas y quedaba débil, casi inerte y expuesta a la muerte; él comprendió entonces que su deseo de poseerla como a un objeto personal era la causa de su desgracia. 

No comprendía muy bien la lógica de esa reacción, pero tal vez se debía a que la naturaleza de un imperfecto humano es incompatible con la belleza de una bella ninfa. 

Quiso ser un inmortal, deseó ser un olímpico...Hizo algunas pruebas para comprobar su hipótesis, fue a por un vaso de leche caliente y al volver ella estaba más radiante, él se aproximaba hasta tocarla y poco después ella terminaba por desplomarse en su lecho completamente sin energías. ¡Eso no podía estarle pasando a él! Tenía que existir alguna manera de estar juntos, ¿Pero cómo evitar que el contacto humano la debilitara?

Nunca había creído en lámparas maravillosas, ni en milagros del cielo. No porque no quisiera creer, sino porque prefería mantenerse al margen de esas áreas no convencionales del saber. Ahora, después de tanto tiempo, por primera vez encontraba al ser adecuado en su vida y la naturaleza de los cuerpos les condenaba a separarse. Era como una maldición que él había recibido, no sabía exactamente por cuál error, o por qué designio malévolo de los dioses, pero el caso es que estaba ahí presente, en forma de hipótesis.

Decidió dejar descansar a su ninfa y que ella recuperara fuerzas. Le dio un beso en la frente y pasó la noche lo más cerca que pudo de ella, pero sin tocarla, pues la dañaría. Veló durante toda la noche al tiempo que admiraba su perfecta cabellera. "Esto debe ser un sueño" -se dijo varias veces- para comprobarlo se pellizcaba el brazo, se daba pequeños golpecitos en la cara y se lavó el rostro con agua helada en varias ocasiones, mordía sus propios labios y sentía la esencia de la ninfa. Pero ahí seguía ella, descansando tranquilamente. Mientras no la tocara todo estaba bien, ahora sería él quien velaría por ella el tiempo que le quedara de vida… Ella respiraba tranquilamente. Sí, así lo haría, cuidaría de ella durante el resto de sus días. Dudaba sobre si había o no alguna forma de tener contacto directo con ella sin debilitarla... filosofó toda la noche sobre miles de aspectos similares y en un instante, amaneció.

Desconocía prácticamente todo sobre ninfas, hadas, ni musas, durante la noche estuvo revisando un libro -afortunadamente su biblioteca personal era enorme y había en ella miles de títulos que ni siquiera él conocía-, uno de los escritos hablaba sobre las ninfas entre los paganos: decía específicamente que cuando ellas desean jugar con nosotros se pueden manifestar de diferentes formas; por ejemplo, cuando una pequeña pluma cae por el aire e intentamos atraparla pero esta se escapa, en realidad son ellas invitándonos a jugar. Otro ejemplar señalaba que estos seres preferentemente juegan con los niños y no así con los adultos, eso último le hizo dudar un poco de su status de adulto...

Él había luchado tanto para crecer y ser racional como los demás, no podía creer que a pesar de todos los años pasaron, la obtención de títulos, el trabajo y eso que llaman éxito, ante los ojos de una ninfa él seguiría siendo sólo un niño.

En todo caso, él dudó del escrito y del escritor, ya que quien sea que haya escrito esas páginas seguramente no habría tenido algún tipo de experiencia ni con hadas, ni con ninfas, ni con musas u otro ser mágico. Él seguía haciendo estimaciones sobre el futuro con su amada, cuando de pronto la ninfa se puso en pie sin que él la sintiera. Ella se aproximó a su silla y lo abrazó tiernamente rodeándolo con sus brazos por el cuello... "la única que lo había abrazado así era su madre"-pensó- al mismo instante sonrió por la muestra de cariño recibida; sí, eso era, si alguien podría tener la respuesta -o al menos alguna idea- sobre la duda que lo acongojaba en ese momento era su propia madre, la cual se encontraba a miles de kilómetros de él, pero una llamada telefónica bastaría para realizarle la consulta.

Tal vez sea conveniente hacer un paréntesis para contar al lector la historia de la madre de nuestro protagonista; resulta que desde la infancia de la misma siempre le fueron conferidas facultades extraordinarias, psíquicas y paranormales; a tal grado que los compañeros de generación murmuraban a espaldas de ella que era una especie de bruja… Y de hecho, en cierto modo sí tenían razón: ella tenía varios dones como la interpretación de sueños, era capaz de reconocer cuando alguien mentía o decía la verdad con solo sentir su energía a distancia y también podía presentir lo que iba a pasar, lo bueno y lo malo, con el tiempo se dedicó a investigar todo sobre las plantas medicinales hasta que alcanzó la experticia... Desde hace muchos años se había dedicado devotamente a colaborar con la iglesia católica, algunos aseguran que era capaz de comunicarse con las almas en pena y era muy buscada por los feligreses para que intercediera en donde se le requiriera con la idea de orar. Nunca faltaba alguien que deseaba comunicar algo con esos seres queridos del más allá.

En todo caso, él -su propio hijo- tenía mucho de no hablar con ella, simplemente se habían distanciado de tiempo atrás, nunca había sido muy sentimentalista y sabía que su madre siempre estaba muy atareada en la vida de la iglesia. La llamada tempranera no le alegró mucho a la madre, quien tal vez dormía o más bien parecía que ya sabía que algún día ocurriría... Desde que él se mudó a esa vieja ciudad, casi perdieron por completo toda comunicación. ¿Le ayudaría ella en este caso?

La madre había experimentado varias cosas en su vida; por ejemplo en la ciudad donde nació su hijo -una centenaria ciudad de México- ella habitaba en una casa muy antigua donde se decía que había un tesoro escondido. En una noche de tormenta ella sintió una presencia maligna que le amenazó con hacerle daño al pequeño, en ese momento él tenía dos años; ella gritaba y el pequeño sólo se limitó a  preguntar muy inocentemente ¿mami, quién es ese señor? la señora no podía ver el espectro, sólo sabía que estaba ahí, pero aferraba a su hijo contra sí. 

De esta experiencia la señora se había convencido que el hijo no recordaría nada, pues cuando eso estaba muy pequeño, pero la madre había guardado el recuerdo ya casi por tres décadas y media, él recordaba todo, los truenos y relámpagos, los movimientos de las cortinas, los gritos de su madre y la risa socarrona del espectro quien intentaba asustarlo a él y a su madre.

Como madre y católica devota nunca había enfrentado ninguna situación que tuviera que ver con ninfas, ni hadas; sin embargo, cargaba consigo y con su piadosa vida un amplio historial de fenómenos paranormales, que -valga decir- la mayoría habían sido resguardados en el tiempo y posteriormente habían quedado voluntariosamente en el olvido con la aprobación de las autoridades de la Iglesia Católica, oficialmente ella era una Ministra de la Eucaristía y ayudaba incondicionalmente en numerosos asuntos episcopales, posesiones y oficios de rutina en el catolicismo. La madre guardaba silencio en el auricular, escuchaba como ida a su hijo quien contaba lo sucedido con una pasión única, pero en el fondo la viejecita recordaba el inicio de toda la historia familiar.

Fue en la casa de la abuela materna de nuestro protagonista... Era una lujosa mansión de cuatro plantas, ella -la madre del pequeño- estaba dormida en una habitación donde uno de los tíos del protagonista -en ese entonces un adolescente de 17 años- aparentemente había hecho algo así como un pacto con los gnomos; en la mitad de la noche, el entonces joven tío del protagonista los había conjurado para que fuesen ni más ni menos que sus sirvientes. 

Aquello causó un jolgorio estrepitoso en toda la casa. Nadie pudo dormir durante la madrugada, dicen quienes recuerdan el hecho que esa vez se escuchó un concierto gratuito de terror, tenedores, vasos y cuchillos, risas burlonas y  particularmente todos escucharon con claridad un trencito de juguete que se paseaba por toda la casa, ese trencito se sigue escuchando hasta la fecha, continuaron insistentes los fuertes golpes a las puertas incitando a que abrieran, gritos espeluznantes de dolor, la vibración de los enormes ventanales, el sonar de los teléfonos consecutivamente, voces, cadenas, lágrimas, monedas... en fin aquello era un macabro festival del cual ella había guardado un recuerdo muy vivo, sabía que eso, fuera lo que fuera, no la dejaría tranquila, ni a ella, ni a su hijo, ni a los suyos, fue por eso que decidió integrarse a la iglesia católica. 

A la mañana siguiente de esa clásica e inolvidable noche conocida en el ámbito familiar como "la noche de los trencitos", la familia decidió llamar a un sacerdote para que echara agua bendita, encendiera unos sirios y rezara por el orden de todo aquel lugar. El cura (quien actualmente es un reconocido arzobispo) se percató al instante de que algo no estaba bien en esa casa y su primera reacción fue examinar una imagen de un Sagrado Corazón de Jesús. Cuentan la historia que ese cuadro tenía pintada una mano de cerdo en lugar de la mano del Cristo, asimismo se dice que la gente se mareaba al verlo y sentía ganas de vomitar pues los ojos de la imagen seguían con maldad a la persona independientemente del lugar a dónde se moviera la persona. 

Además ese Sagrado Corazón parecía burlarse de la gente, pues tenía una risa macabra. El sacerdote afirmó que esa risa era la risa del maligno que se burlaba de todas las desgracias pasadas, presentes y futuras de la familia. La piadosa madre recuerda que costó mucho quemar esa imagen, pues un olor a cloaca se destapó cuando la imagen se consumía en una pequeña fogata improvisada entre rezos en la terraza de la casa.

El cura no se limitó a eso, llamó a un equipo de ministros experimentados para que lo auxiliaran en la ardua labor de recuperación en aquella “casa del maligno” y realizó algunos exorcismos, la madre del niño aferraba a este contra sí y le tapaba los oídos y los ojos para que no viera ni entendiera nada de todos los horrores que pasaban en la casa de la abuela; dicen los familiares y quienes presenciaron la escena, que salieron varios enanos apestosos y que el cura los perseguía por toda la casa con el agua bendita, estos le pasaban por debajo de la sotana y saltaban a risotadas por todos lados, hasta que se escaparon por una pared, aparentemente el agua bendita les quemaba la piel. 

Muchos no creen en la existencia de esos enanos, pero dicha pared quedó marcada con unas curiosas siluetas verdes mohosas de hombrecillos -valga decir, esa curiosa mancha todavía está presente en aquella casa y su viejo papel tapiz, cuyo contorno se veía quemado a su alrededor.

Muchas historias guardaba la avejentada madre en su corazón; la afligida y ahora colaboradora episcopal, había analizado sueños, participado en múltiples exorcismos después de haberse integrado activamente a la vida pastoral, cuántas almas en pena no había ayudado a trascender, cuántos planos dimensionales no había atravesado. Definitivamente, su vida dio un giro después de lo de los trencitos... ya nada sería nunca igual. Muchas, historias por contar, casi como para escribir varios volúmenes de enciclopedias, pero por desgracia nada relacionado con ninfas verdes y románticas en su amplio expediente. ¿En qué podría ella, que era más aficionada a los demonios y espíritus, ayudarle a su noble hijo?

El hijo por primera vez sentía que su madre le fallaba en algo; la voz de la madre por el teléfono se escuchaba  preocupada por algo más, era como si conociera un secreto mayor que se negaba a revelar, hablaban muy poco en realidad, pero cuando hablaban la viejecita no paraba en horas. El hijo pensó que era por todas las experiencias pasadas como la del espectro o la del trencito. Él no las había olvidado, pero para no inquietar a su madre había decidido hacer de cuenta que eso no existió para él, sí él recordaba todo perfectamente, cada detalle de esas aventuras, pero siempre tuvo un temperamento del cual los mismos adultos se maravillaban. 

En el fondo de su corazón se sintió un poco desilusionado pero no se lo dijo a su madre, sólo un poco, creyó que encontraría la respuesta en aquella anciana a la que a pesar de todo le costaba trabajo llamar mamá; en otras ocasiones le había cuestionado a su madre sobre diversos temas metafísicos que le escapaban y había encontrado en ella una respuesta muy certera.

La madre no se preocupó mucho, en el fondo tal vez ya lo presentía; más de tres mil kilómetros la separaban de su amado hijo y pensó que él ya era mayor para arreglárselas solo y efectivamente: el tiempo había pasado y el pequeño ya era todo un académico, respetable investigador y docente en una prestigiosa universidad; "ya no estaría a la par de él todos los días para aconsejarlo". Catedrático Juan Manuel Celorio, experto en lenguas, lingüística y literatura. Lo superará -pensó la madre-... se quedó tranquila pues él era todo un profesional, poseedor de una educación envidiable.

Antes de despedirse, la madre dijo algo en otra lengua, el hijo que conocía varias lenguas y se había consagrado a la lectura de textos antiguos jamás había escuchado a su devota madre decir una sola palabra en otro idioma que no fuera el castellano o las oraciones cotidianas en latín. Eso que su madre había pronunciado era árabe y fue dicho de una forma completamente natural, decía explícitamente: "si amas algo déjalo ir; si vuelve, fue tuyo; sino, nunca lo fue" y para él todo estaba claro ahora, eso fue un guiño de ojo, colgó sin despedirse y corrió hacia la cama donde reposaba la ninfa.

"Mi bella" -dijo de seguido a la ninfa tras colgar el auricular- "no entiendo por qué pero la naturaleza insiste en separarnos, por más que lo intento no logro entenderlo, quiero que sepas que eres todo lo que he soñado y que mientras yo viva tu reinarás en mi corazón que hoy rebosa de ilusión al tenerte cerca de mí, pero si estás junto a mí desaparecerás. Te regalo mi vida y mi corazón, pero si tú mueres mi vida no tendrá más sentido" deseo lo mejor para ti.

Una lágrima resbalaba del rostro de la ninfa, quien escuchó atenta las palabras de su amor, aquello que ella había vivido también era mágico, tantos años para cosechar ese amor y darse cuenta que era un amor en apariencia imposible. Deseaba expresarle tantas cosas, ella también correspondía a sus palabras y era consciente de su debilidad divina y al tiempo que su afección por aquel humano crecía, seguía siendo un niño que con simplicidad había sabido conquistarla, noche a noche.

Era débil, esto le ocurría cada vez que estaba en contacto con el mortal, cada vez que se sentía entre sus brazos, cada vez que escuchaba el latir de ese corazón que la lastimaba cual puñal en piel.

Ella lo abrazo y juntos se fundieron en un amor fraternal, decidieron que el amor era más fuerte que cualquier otra fuerza contraria existente en el universo y ahí nadie los pudo separar jamás. Inamovibles se fueron extinguiendo como una sola masa hasta desaparecer. Dicen los brujos de las montañas que su esencia quedó impregnada para siempre en el fuego y el aire, mientras que el símbolo de su amor es el sol y la luna en eterno eclipse. 

Estos brujos lo justifican de la siguiente manera: dicen que el aire llega a consumir el fuego, pero al mismo tiempo lo aviva y lo vuelve más fuerte, como un amor imposible. En cuanto al sol y la luna se comenta que fueron condenados a vivir separados, pero siempre existe el momento mágico donde los cuerpos se funden en uno solo y alcanzan el sublime orgasmo universal. Un momento mágico que siempre será recordado por todas las civilizaciones venideras.

Muchos creerían que esta es la adaptación de alguna leyenda antigua a la vida moderna; tal vez reconozcan elementos de alguna de esas que se trasmiten por tradición oral y se van deformando de lengua en lengua hasta terminar en un chisme popular. Pero al protagonista de esta historia no hace mucho que me lo encontré en Bellas Artes, venía saliendo por última vez del vagón del metro en el Distrito Federal, hace unos 19 años si acaso... El tiempo es relativo. 

Ahora que lo recuerdo ese día Juan Manuel me contó que se dirigía para su casa, pues toda la semana había tenido un insomnio del carajo, fue la última vez que hablé con mi amigo...


FALA
Versión 2012
San José, Costa Rica

lunes, 18 de febrero de 2013

Vida, amores y caminos.




Caminos de tiempos lejanos
aquellos que no retornaron.
Insensatez del tiempo,
de sus pasos cansados,
los que añoran reposo, 
los que transgreden años.

Sueños, metas y felicidad… 
Fantasear no es sensato,
ante una realidad lejana.
¿Esperamos mucho de los demás?
¿Somos fieles a nuestro niño interior?
¿Sentimos los latidos del corazón?

Luchas de antes y gritos de ahora,
realidades perpetuas de mañana.
La vida nunca será perfecta, 
pero es un privilegio enfrentarla.
¡Salgamos a caminar de la mano! 
¡Sembremos cientos de flores amarillas!

El amor y la Luna crecen siempre 
o tal vez sólo disminuyan.
No sé pedir oportunidades,
ni conquistar pasiones verso a verso.
Cuando se ocultan los comienzos
iniciemos pronto con los besos.



FALA
San José, Costa Rica, 2012

lunes, 10 de diciembre de 2012

Caminos de tiempos pasados.



Caminos de tiempos pasados, personas que van y no retornaron.

Insensatez del tiempo y de sus pasos finalmente lentos, pausados.

Viento que añora el reposo, transgredimos espacios, sueños, metas

Hasta tal vez encontrar la felicidad anhelada…

¿Qué es la felicidad cuando la fantasía se inhibe ante lo prohibido?

Fantasear no es sensato, no ante una realidad aún no forjada

¿Esperamos mucho de los demás?

¿Nos hemos preocupado por serle fiel a nuestro propio niño?

Luchas de antes, gritos de ahora, realidades para mañana.

¿Cómo saber cuándo de verdad encontramos un corazón?

La vida ciertamente nunca será perfecta, pero me encantaría enfrentarla contigo.

Salgamos a caminar, cada tarde, tomados de la mano, hasta envejecer.

Sembremos girasoles y fantasías en ese jardín, soñemos juntos.

Tal vez un día puedas amarme entre flores amarillas, miel, canela y eucalipto.

¿Sabías que el amor y la Luna cuando no crecen disminuyen?

¿Sabías que no sé cómo pedirte esa oportunidad para conquistar tu corazón?

¿Tal vez verso a verso?, ¿pensamiento a pensamiento? Hasta amanecer a tu lado

Felices los dos junto a nuestros hijos…

¿Fantaseo mucho?, ¿Tal vez?...

FALA
San José, Costa Rica 2012

Canciones olvidadas para nadie.



No soy quien para pedir oportunidades, tampoco creo merecer sonrisas que a los sentidos confunden con fantasías envueltas de bruma y amaranto.

¿Podría exigir el beneficio de la duda acaso?

¿Podría yo hacerte feliz, robarte mil besos y mil abrazos?

Todos tenemos una historia y páginas que dejamos atrás.

Recorrer todos los caminos posibles sería un engaño...

En mi caso, la mayoría de las veces el ego gana tanto a la humildad.

Y sin embargo, seguimos siendo sólo una gota de agua en el océano.

No sé si soy lo que esperas, si fantaseo demasiado o ya perdí el juicio, ¿Acaso es mucho pedir el que creas por un instante que soy diferente?

Pero cierto es: las palabras se las lleva el viento y con el tiempo las asesina.

No quiero eternidades ni promesas, sin caricias ni poesías.

Mucho he andado y a ningún lado he llegado.

No más castillos de arena sin descanso, no más princesas fugaces de antaño...

Por eso busco descanso en tu mirar.

Quiero soñar contigo, tenerte a mi lado y el resto de mi vida junto a ti pasar.

¿Podremos algún día encontrarnos? dame una esperanza o desbarátame ese sueño, que evoca un sentir, sin apenas conocernos.

Si no hay luz, no hay vida ni razón para seguir creyendo.

FALA

miércoles, 27 de junio de 2012

Código moral del educador



    La principal carta de un educador son las buenas obras que realice. Tenga siempre su alma en un estado puro, para aparecer dignamente delante de su conciencia y la de los demás. No haga el mal para esperar un bien, haga siempre el bien por amor y convicción a su labor. Estime las buenas acciones, proteja a los más débiles, huya de las malas actitudes, pero no odie a nadie.

    No lisonjee exageradamente ni a su discípulo, ni a su colega, pero reconozca los aciertos que ellos tengan. No manipule a los demás, ni realice ninguna acción que a usted no le gustaría que le hiciesen. Acepte los reconocimientos con modestia, como un aliciente. Escuche siempre la voz de su conciencia. Sea padre y guía de aquel que se acerque a usted con el afán de aprender y ser mejor. Practique la caridad.

    Respete a los demás, no haga distinciones de género, edad, etnia, preferencia política o religión. Ayude a todos por igual, alumnos y padres de familia se acercan a usted buscando una luz, no oscuridad. 

    Evite las querellas, prevea los insultos y el ánimo eufórico, permita que la razón guíe sus pasos. Responda siempre con una sonrisa. Nunca niegue una segunda oportunidad, no le hace menos notable el reconocer un error, confíe en sus alumnos y colegas, pero no pretenda que ellos hagan todo el trabajo. Sea previsor e intente aportar al desarrollo intelectual de los demás. Aprenda a delegar responsabilidades, trabaje en equipo y colabore con quien solicite su ayuda.

    No realice su trabajo con lasitud o desgano. No sea ligero en airarse, recuerde que la ira reposa en el seno del necio. Sepa pedir disculpas si se equivocó. Acepte las críticas constructivas y crezca con ellas. Deseche los comentarios destructivos y malintencionados, deséchelos y reflexione, en cualquier caso aprenderá de la situación.

    Deteste la avaricia, pero administre sus bienes materiales con cuidado, para que a su vejez sustenten sus necesidades, protejan a su familia y beneficien a sus hermanos en desgracia. Comparta el conocimiento con amistad, no reniegue de admitir lo que ignora, descúbralo y aprenda usted también cuando lo comparta, así evitará la vanidad del sabelotodo.

    Aplique sabia justicia, sea imparcial y aléjese de los juicios de valor. Siga la senda del honor y de la rectitud en todo momento: sea ejemplo e ideal. El camino extraviado conduce al tedio y al fastidio. Reinvéntese cada día, nunca imparta una clase igual a otra, explore nuevas formas, sea creativo.

   Sea cortés, tenga paciencia, aplique la modestia, tenga honor en sus acciones. El corazón de los sabios está donde se practica la virtud y el corazón de los necios donde se festeja la vanidad. Lea y aproveche el tiempo, observe,  imite y mejore; reflexione y trabaje; ocúpese del bienestar de los demás e invertirá siempre para usted mismo y sus allegados.

    Reconozca que hay cosas que no podrá cambiar con su esfuerzo inmediato, pero no se resigne, luche, cambie el enfoque de la estrategia. Cuando se sienta capaz de propiciar un cambio, ponga todas tus facultades en la tarea hasta superarla. Sea fiel a sus ideales y sobre todo no caiga en la inacción. Juzgue sus propias acciones y reflexiones sobre las ajenas; no reproche ni alabe, procure sondear los corazones para apreciar las obras.

    Sea libre y prudente, grande y sin orgullo, humilde sin bajezas. Entre sus colegas y amigos sea firme sin ser tenaz, con sus alumnos sea exigente sin ser inflexible y con sus superiores sea obediente, responsable y honesto, pero sin servilismos.

    Condúzcase moderado con los superiores, prudente con sus amistades, dulce pero firme con sus estudiantes, eternamente jovial y comprometido con la comunidad. Sea justo y valeroso, defienda al oprimido, proteja al inocente y al menesteroso, sin reparar en los servicios prestados.

   Sea observador de los hombres y  las cosas, no atienda más que al mérito personal y a la satisfacción de hacer bien su labor. En cualquier situación en que se vea involucrado recuerde que nadie es tan pequeño como para no merecer respeto y ser escuchado, ni tan grande para ser alabado cual deidad. Sea un modelo a seguir, enseñe y que sus alumnos lo recuerden por lo vivido, cada día sea ese mar que sabe darse a los demás.


Autor: FALA